lunes, 8 de agosto de 2016

ERES


https://www.youtube.com/watch?v=zOKtfbHlhSw


Eres aquí. Eres ahora. Eres ayer. Eres todos mis yo. Eres aquello que aguarda y espera. Eres la ausencia. Eres el dolor. Eres la sonrisa perpetua. Eres la angustia de mañana. Eres la felicidad escrita. Eres la pena y la alegría. Eres la melodía. Eres el abrazo y el beso. Eres aquello que mi piel anhela. Eres la ilusión y el sueño. Eres una amalgama de sin sentidos de mi razón. Eres el desayuno y la cena. Eres el calor de la noche. Eres el frío de la madrugada. Eres sábanas blancas. Eres el abrigo del invierno. Eres el sabor de las manzanas. Eres un café en cualquier lugar. Eres lo que mi vientre clama. Eres sangre. Eres sed. Eres hambre. Eres aquello que mi mente imagina. Eres el olor del heno. Eres un árbol que cobija. Eres el verbo y el adjetivo. Eres un presente a mis pies. Eres una cuerda. Eres una rama que cruje. Eres el viento que gime. Eres gotas de rocío. Eres un campo de amapolas. Eres viento. Eres lluvia. Eres doncella y caballero. Eres lucha. Eres amor. Eres tristeza. Eres muerte. Eres un corazón que palpita. Eres calma. Eres paz. Eres el karma de mi ser. Eres estrellas. Eres agua fresca. Eres arcoíris. Eres una canción. Eres un tiovivo. Eres amanecer. Eres tristeza. Eres el monstruo de mi pesadilla. Eres la tregua de mi alma. Eres la mano que me acaricia. Eres el beso en mi mejilla. Eres la pasión contenida, la pasión desatada. Eres inocencia. Eres la luz. Eres la oscuridad. Eres infinito y eres final.
Eres horizonte.
Eres cielo.
Eres mar.
Eres.
Y con eso me basta.



viernes, 15 de julio de 2016

ELLA


 Tema: 

Cinematic Orchestra - To Build A Home


Rompe la muerte el silencio de la noche. Entra sin ser invitada. Se acomoda en tu cama. Te abraza. Susurra entre tu cabello todo lo que deseas oír y te dejas mecer por su atractiva voz, por esa melodía que acuna tus sueños. Manos que se pierden en tu piel. Caricias oscuras que entrañan un desconocido pero ansiado deseo. El calor de su aliento muerde tu pelo. Escalofrío. Rojo. Arde el hielo como un campo de paja. El ansia tiñe las paredes. Gotea en el suelo marcando cada segundo de vida que se escapa por la ventana. Tu boca se quiebra. Se retuercen los labios en tu rostro y una mueca absurda hace caer la máscara. La piel es tu único abrigo. Ella lo sabe. La penetrará con sus uñas, con sus dientes, hasta que no quede nada de ti. Sucumbes. Caes en sus entrañas. Tus lágrimas lubrican el inevitable encuentro de esas dos almas. Blanco y negro. Un dominó de una sola ficha late sobre las sábanas. La partida está ganada. No te resistes, sabes que no puedes. Juega sucio con un as en la manga. Caen los párpados y tus ojos se giran dentro para no ver el desenlace. Los pulmones se abren y entra. Oscuridad. Fundido en negro que galopa sobre ti y te arrebata el alma. Descargas de deseo. Tiemblan las piernas, tiemblan los brazos, tiembla tu vientre, tiemblan tus labios. Tiemblan las paredes, tiembla el mundo mientras te abandonas al instinto y…mueres.
Sí, mueres.
La piel sobre la cama.
El alma arrebatada.
Ella te perseguirá mientras vivas.
Ella te conoce.
Ella espera.
Ella es.
Ella.
No tengas miedo.
O quizá sí.
Tú decides.


miércoles, 22 de junio de 2016

JUGUETES




Una ventana abierta es una invitación a conocer qué se encuentra al otro lado. Entrar en un hogar ajeno sin tarjeta de vista, con las pupilas dilatadas dispuestas a ver una proyección de vida en formato reducido.
Cada noche al volver a casa me siento en mi terraza, mientras saboreo una bebida con los grados suficientes para adormecer mi cuerpo cansado. Y observo. Escudriño la pared de cemento que tengo enfrente repleta de pequeñas pantallas, salpicadas de instantes cotidianos. Pero siempre me paro en el mismo lugar.

Veo los juguetes amontonados en un rincón, apilados como soldados rendidos después de una dura batalla. Muñecas sonrientes, aviones desvencijados, dinosaurios con dentaduras descomunales que no se han comido a nadie en su vida, peluches desprovistos de pelo que lo dejaron probablemente sobre el suelo de la casa. Todos encuentran durante la noche el descanso del guerrero y respiran satisfechos por ver cumplida su misión de hoy.
Dos niños pequeños están sentados en el sofá; miran fijamente hacia un lugar que yo no puedo ver, aunque mi intuición me dice que la televisión absorbe toda su atención. Mientras, sus padres van de un lado a otro preparando lo necesario para la cena. Un hule de florecitas sobre la mesa recibe con gusto los humeantes platos; el agua embotellada, los cubiertos, los vasos de plástico con dibujos infantiles que se disponen de manera anárquica sobre ese lecho de plástico industrial. Presidiendo en silencio este humilde altar se alza en el centro un descomunal rollo de papel de cocina, como un tótem blanco e inmaculado al que reverenciar y dar gracias por los alimentos que van a recibir. Todo está dispuesto. Unas rítmicas palmadas resuenan en toda la calle: mamá llama a la mesa. Los pequeños se levantan de un salto y se dirigen a sus asientos. El padre estruja a uno de ellos con un abrazo mientras el niño se retuerce de risa en su silla. El otro reclama atención levantando los brazos hacia su madre, y ella va, y le besa en la frente mientras lo acerca un poco más a la mesa.
Mamá corre la cortina. Coge a papá de la cintura y bailan.
La luz del interior los transforma en un hermoso teatro de sombras chinas. Una entrañable estampa de principios de verano con sabor a palitos de merluza aderezados de kétchup.

Sonrío.
Acaba la película de esta noche.

Me pregunto qué verán ellos a través de mi ventana.

https://www.youtube.com/watch?v=WCPacPY8w9M

domingo, 5 de junio de 2016

GLORIA


Gloria en la piel de los amantes. Se elevan al cielo los besos de la pasión como clavos en la cruz del amor. Una letanía que se escucha entre los bienaventurados de corazón, cánticos de una ofrenda digna del viento, del cielo, del mar. La oración de los abandonados. 
Acógeme en tu seno y hazme digna de ti. Oh, amor!

Lloran las noches. Y yo me derramo con ellas. Envuelvo mis lágrimas en la piel de los abrazos perdidos, del amor ahogado en el llanto. Dejo que la oscuridad recoja los pedazos de mi cuerpo destrozado y los cosa a tu memoria por los siglos de los siglos. Amén. Amén. Amén.


* Imagen: Knight of Cups
* Música: Wake  Up "Arcade Fire"
https://www.youtube.com/watch?v=aTyKDWv4q38


sábado, 21 de mayo de 2016

DELIRIOS DE PRIMAVERA



Tu pulso acelerado derrama palabras entre mis finos dedos. Observo mis manos cubiertas de ti que se sumergen en cada centímetro de tu cuerpo. Buscan los puntos cardinales donde descansar mi cálido aliento y, dibujar después un mapa transparente de saliva y besos. Aroma dulce que cabalga sobre mi piel ahora desnuda, un continente que ansía traspasar la epidermis de tu mar, bañarme dentro del maremoto de agua tibia que fluye por tu cuerpo, conjugando el verbo escrito del que ya no eres dueño.

Ante la noche, el ocaso dibuja en mis muñecas la sombra de tus labios, pulseras de color púrpura por las que soy esclava de tus húmedos besos. Ato mis manos alrededor de tu cuello, aproximando tu boca al borde de mi deseo y te  recito al oído cálidos versos que enredaré por los mechones de tu pelo.

La oscuridad nos viste con el perfume que han vertido en ella nuestros cuerpos. Arropados por la calidez del aplacado deseo, nos sumergimos bajo sábanas de sueños. Allí seremos emoción envuelta sin tiempo, tan solo amantes que se respiran, se tocan y se dejan atrapar por los besos.


* Imagen: Winter Song
Música: https://www.youtube.com/watch?v=AhVYk9X-skw



domingo, 1 de mayo de 2016

MI CIELO




Lenguas blancas se balancean sobre el cielo.
Intentan alcanzar su piel,
aquella que se desnuda con pasión bajo el sol de primavera.
El mar suspira,
lame ardiente el esquivo horizonte.
La bóveda celeste se hace pequeña cuando estoy en el mar.
Su bravura se rinde ante mí,
crujen las nubes y rompiendo en pedazos las tempestades,
vuelven las aguas a su cauce.
Y allí, entonces, el mar
lo es todo.
Encontré en él un amigo,
un padre,
el amor que perdí.
Todo bajo la atenta mirada de aquellos ojos,
azules,
intensos,
frescos.
El cielo,
ese eres tú.

Olas,
besos,
labios,
orilla.
El telón azul ha caído sobre mí.
Puedo coserlo con hilos de espuma.
Y arrodillada en la arena
clamo a lo más alto la inocencia de mi amor.
La humedad de mis ojos
delata mi corazón inundado.
Y busco cobijo en la noche de
este eterno cansancio que
me tumba en el suelo.
Agarro con fuerza tu huidiza presencia, que
sedienta de aventura,
bailará conmigo de nuevo
bajo la luz de la luna.
Mi cielo,
ese eres tú.

*Fotografía de Velvet Estef. *https://www.youtube.com/watch?v=lQqDx-VlUl0

domingo, 17 de abril de 2016

LA CARTA




***Relato ganador en el concurso: "Cartas de amor" de Velvet Estef


Querido amor:
      Esto es una carta escrita con la tinta de mis venas, tan roja y ardiente como el líquido que fluye por ellas.
   No hay cabida en el mundo para amantes etéreos. No hay cabida en nuestros corazones para el amor sin medida. Cuando todo tiene etiqueta, cuando todos tenemos asignados ya nuestro rol en este juego en ocasiones injusto y en el que siempre hay un perdedor. Los dados están echados, todos lo hacemos al comenzar la partida y no podemos, no podemos retroceder casillas. Siempre avanzando, siempre adelante, dejando atrás oportunidades.
Miro al mar y en él veo reflejados tus ojos. Y en el cielo, en él veo tu rostro. Miro el atardecer y el viento me trae tu hermosa voz. Y cada noche de luna llena, cuando ella me acompaña y me ilumina en la oscuridad me habla de un amor imposible, de una quimera, algo inalcanzable, tanto como la luna.
El corazón es el peor aliado de la mente. El corazón gobierna nuestros sentimientos que son el todo en la vida. Pero la mente, la mente rige el sentido de las cosas. Y yo, aunque mi corazón me diga otra cosa, aunque me susurre al oído lo que siempre deseé escuchar, no puedo vivir sin hacer caso a la razón; a las conexiones de mi cerebro que me dictan lo que es mejor para mí. Aquello que hace que la vida tenga sentido y que todo encaje. No anhelo un puzzle de 1000 piezas, me conformo con mucho menos, algo que yo sea capaz de construir y enmarcar.
Me enamoré sin darme cuenta y me perdí en ti.
Ahora, en este día de primavera puedo sentir de nuevo la vida corriendo bajo mi piel, y aquello que en un tiempo me pareció la única razón para existir, hoy es un bello recuerdo que ataré con lazos de ternura a mi alma.
Te digo hasta luego, hasta pronto,porque un día dije algo que no pretendía decir, y era adiós. Así que no me despido porque sé que los que se amaron de verdad una vez volverán a hacerlo.
“Allí te amaré, allí te esperaré. La segunda estrella a la derecha”


Nuestros, P. Pan.

*Imagen by EvelMashhttps://www.youtube.com/watch?v=IyaIF8DbAMw


lunes, 11 de abril de 2016

DREAM



https://www.youtube.com/watch?v=2ltteGZEN18

     Ya no puedo enredar mis labios en tu mirada. Jamás ataré mis manos a tu espalda. No habrá un despertar aterrizando en la comisura de tus besos, ni coseremos nuestra piel con el blanco hilo de la mañana.
Mi sueño ha sido masacrado, arrancado del onírico lugar donde mi corazón lo guardaba. Un llanto amargo humedece cada centímetro de mi cuerpo.
Reclamo al cielo lo que es mío, aquello que envolviste con un lazo y me entregaste tímidamente en una caja de mágica locura, despertando juntos ante aquella  pasión reveladora, única e inconsciente.
Me sacio con tu deseo, reclamo los besos a la deriva en tu aliento, pinceladas de saliva que empapan a cada paso tuyo mi sumisa piel. Soy la esclava de un mar de sensaciones que cabalgando en la bravura de arrolladoras olas embisten la orilla de tu cuerpo. Fluyes a través de mí, te derramas y te abres paso entre caricias de rojo terciopelo que visten con un collar de lujuria mi agazapado cuello.
Después, una vorágine de instantes lame tu recuerdo, perpetuándolo en mi corazón para toda la eternidad.

Imagen de la película "Leyend"
Música: "Lady of my dreams" de VAST


domingo, 3 de abril de 2016

INTERIOR



 

Vivir una vida dentro de otra vida.
No se trata de una farsa ni de teatro alguno, es así, tal cual. Vivir tu propia vida durante unas horas o incluso unos días. Una vida que posiblemente nunca más volverás a sentir, y que  tendrá un principio y un final.
Dos días dentro de tu cotidianeidad. Sintiendo, viviendo, experimentando algo diferente desde tu propio ser, siendo tú mismo; mucho más tú mismo de lo que  quizá hayas sido jamás. Pensando que el mundo podría acabarse y que solo durante esos días sería “tu vida”.
Compartir con esa otra persona emociones, sentimientos y piel. Meter un corazón dentro de otro como si fuese un puzzle que encaja perfectamente. Cada ventrículo, cada aurícula, y que el septo se una en un solo tabique de corazón. Que salgan las arterias más importantes para sentir, para andar, para respirar. Solo un corazón con la piel de otro encajando a la perfección. El tuyo. Tú. Yo.

Serías capaz de verme desde dentro, desde tus ojos invertidos hacia ti mismo, mirándome directamente a las pupilas. Eres ese ser que me mira y también eres el que observa y siente.
Te posees a ti y me enamoras porque en realidad nunca has conocido a nadie igual.

Disfruta de ese tiempo regalado. Fuiste elegido entre millones de personas para saber quién eres en realidad, para conocer el cuerpo y la mente que vive atrapado debajo de esa piel.

Sé que estás ahí.
Ojalá pudiera ser tú.


Imagen: "El árbol de la vida"

Tema: "Now You Know"
 Marketa Irglová


https://www.youtube.com/watch?v=9N7G9yoL5kk

martes, 8 de marzo de 2016

DONDE RESIDE EL AMOR

Caminamos ciegos hacia lugares que creemos desconocidos pero que en realidad forman parte de nosotros desde que fuimos concebidos. Nos sentimos vagabundos en nuestras propias vidas, almas perdidas a merced de las modas que impone la sociedad. Cargamos con el peso de cientos de vidas anteriores, de experiencias que en realidad ya no existen. Todo aquello que vamos dejando atrás en nuestro andar y no somos capaces de soltar, un lastre que arrastramos  durante toda nuestra aforada y extraña vida.
¿Quiénes son todas esas personas que aparecen a nuestro paso? Quizá son piezas de un puz
zle, como en una gran colcha de patchwork, donde cada uno va cosiendo sus propias vivencias sin saber muy bien el sentido que tendrán al final. Millones de colores, de telas que se unen por los hilos del azar, formando una geometría perfecta que nos abrigará tan solo al final de nuestros días. Una manta tejida de emociones, de frustraciones, de encuentros desafortunados, de corazones clandestinos, de caricias deseadas y pasiones camufladas siempre bajo unas sábanas raídas que te harán despertar de un sueño. ¿Es ahí dónde reside el amor? Es posible. Con suerte lo descubrirás antes de perecer, antes de que sea demasiado tarde. Si es así, serás entonces uno de esos seres afortunados, y disfrutarás del amor que la vida esconde tras sus anónimos nombres.
Seas quién seas, coge aguja e hilo. Aprende a coser antes de que tu tiempo se acabe. No te quedes sin tu colcha, sin ese fragmento de amor que solo tú serás capaz de plasmar, utiliza cada pequeño trozo de tela, por insignificante que te parezca, pues todo unido formará una bella composición repleta de defectos e imperfecciones.
Eso, y solo eso serás tú al final del camino. Allí es donde reside el amor.

* Imagen y música de la película "Donde reside el amor"

https://www.youtube.com/watch?v=PNIiPBsnftI


sábado, 30 de enero de 2016

ARDER

El fuego dibuja un espejismo infinito.
Alcohol transformando mi sangre,
acelerando su flujo y rebotando en la piel,
mientras las llamas intentan llegar a ti.

Mi corazón arde.
Se estremece y acuna cada grito.
Lágrimas que se evaporan al brotar de mis ojos.
Imposible apagar el fuego.
Se aviva con cada trago de tu mirada.

Me quemaré, desapareceré envuelta en llamas.
No me importa. Seré ceniza en tus labios.
Y así por fin, te besaré.



*Imagen de la película: V de Vendetta

*Música: Lacrimosa de Mozart


sábado, 2 de enero de 2016

QUÉDATE

   
*Tema: David Bowie "Wild is the wind"

He sofocado tantas veces tu voz y tu llanto con el mío.
Cada uno de esos días en los que miras hacia arriba desde mi estómago, intentando llegar a mi garganta para vomitar todas aquellas palabras acumuladas y ahogadas, buscando una salida. Todo aquello que llevas años intentando decirme, y que ahora por fin soy capaz de escuchar. Ese diminuto atisbo de tu voz que, estúpida de mí sigo confundiendo entre mis pensamientos.
Sé que estás ahí, puedo sentirte. Incluso he visto el brillo de tus ojos cuando me miro desnuda ante el espejo; intento alcanzarte pero solo consigo provocar otra herida ensangrentada en mi vientre. Eres tan pequeña. Una niña atrapada y asustada en un cuerpo que no la entiende. Y me digo a mí misma: “esa eres tú” Entonces intento luchar contra todo y contra todos, pero resulta agotador, porque en realidad tan solo existe un adversario. Tú y yo sabemos que no es necesario sufrir más. Ha llegado el momento, no tengas miedo.

Llevo días pensando en el mar y en el viento. Quédate.

Conseguiré llegar hasta ti.



domingo, 20 de diciembre de 2015

Turas maith





Tenía una enfermedad terminal. Nadie se lo dijo en ningún momento, pero lo sabía. Las caras de los médicos, de sus familiares, y de algunos amigos, eran libros abiertos cuando la miraban llenos de lástima y compasión. Así que no hicieron falta las palabras, lo supo desde el primer instante. Iba a morir, sí, como cualquiera de nosotros, solo que ella sabía cuándo iba a ocurrir.
¿Qué hacer? Dejar pasar los días como si nada, hasta que llegará el fatídico desenlace era una opción. La cotidianeidad podría convertir todo aquello en algo más llevadero restándole importancia, si es que eso era posible. Aunque por otra parte pensaba en todas las cosas que se le iban a quedar por hacer, por vivir, por sentir… y le recomía por dentro la desazón de no ser capaz de llevarlas a cabo. Quizá solo alguna de ellas estaría a su alcance, pero ¿por qué no intentarlo? Al fin y al cabo sus prioridades comenzaron a tomar un rumbo distinto en los últimos días. Seguramente eso era lo que alguno de sus amigos, que desconocían lo que le ocurría, veían en sus ahora agotados ojos.

Una semana, sin fármacos, solo aguantaría una semana. Fue su decisión, tan solo lo imprescindible para paliar el dolor; que fuera a morir de una manera tan consciente no significaba que tuviera que hacerlo sufriendo.

Eran Navidades, quedaban tres días para Nochebuena y antes de que acabara el año, algo que resultaba bastante irónico, se acabaría también la vida que ella  hasta ahora conocía. Siempre había creído que existía algo más allá, que al morir no acababa todo, tan solo nuestra parte humana, y que el espíritu, energía o lo que fuese, seguiría existiendo en alguna otra parte. Posiblemente reencarnándose en otro ser, o transformándose en una pequeña luz en la grandiosidad del Universo. Ahora tenía dudas, ahora no sabía qué creer, tan solo había algo que era cierto, se le acababa el tiempo en éste mundo.

Se sentó delante de su libreta y comenzó a hacer una lista con todas aquellas cosas que le gustaría hacer. Era larga, debería quedarle mucha vida por delante. Una vez terminada, con un bolígrafo de color rojo, se dedicó a tachar todas aquellas que iban a resultar imposibles, bien por falta de recursos económicos o bien por falta de…tiempo. La lista se redujo considerablemente. La observó durante unos minutos. Aquellos deseos convertidos en garabatos sobre un papel eran lo único que le quedaba. Cogió aire varias veces intentando calmar la ansiedad que de repente se había instalado en su pecho y nublaba su vista. Consiguió bajar el ritmo de su corazón e intentó poner algo de orden en su cabeza. “No pienses en lo que va a ocurrir, piensa en lo que deseas que ocurra” oyó en su interior.

Se dio una ducha rápida, cepilló su larga melena; por fin había conseguido que llegara a sobrepasar la línea del sujetador, justo ahora, y la dejó suelta para que se secara al viento. Se colocó los parches de morfina, se vistió con unos vaqueros, botas y un suéter negro de cuello alto. Fue al dormitorio y se puso sus anillos, pulseras, unos diminutos pendientes y aquél colgante que tanto amaba; eran sus amuletos, más que nunca ahora los necesitaba cerca. Encendió el cigarro que estaba en el cenicero. Le dio dos intensas y lentas caladas. Saboreó la hierba, sintiendo como se repartía por su cuerpo rápidamente, no estaba acostumbrada, hacía tiempo que había dejado de fumar tabaco, pero ahora el consumo de marihuana formaba parte de su terapia.
Cogió el abrigo negro, el bolso con todo lo que podía necesitar y la lista. Aquel pequeño inventario que a partir de ése instante se convertiría en ella misma.

Entró en la agencia de viajes. Compró dos billetes de avión. Sería una escapada corta de un par de días, así que concertó un hotel en la zona y un coche de alquiler. Eran todos sus ahorros, los que estaba acumulando desde hacía tiempo para aquél mismo viaje que por supuesto, ella imaginaba en otras circunstancias.
Cuando salió de allí tachó uno de los puntos que se desmarcaba en el papel. Ahora solo quedaban tres.
El siguiente era una vista al notario. Aquí no nos vamos a entretener, los asuntos legales son un mero trámite, pero había que hacerlo. No poseía casi nada, pero tenía muy claro a quién deseaba dejar cada una de sus pertenencias. Después de casi tres horas en aquél despacho decorado de una forma tan minimalista que rozaba la asepsia, salió disparada con otro ataque de ansiedad. “Solo son cosas” pensó, pero todas ellas eran el resultado de su vida, de su existencia. Y se dio cuenta entonces de lo importante que era el hecho de que la gente verdaderamente te conozca, y llegue a saber quién eres en realidad. Posiblemente, habría personas que lo harían después de que todo sucediera.
Solo quedaban dos puntos que abordar. Obviamente uno era pasar el mayor tiempo con su familia, disfrutar de ellos, de su compañía, de su cariño. Decirles mil veces si era necesario cuanto les amaba y abrazarles hasta quedarse sin fuerzas. Quería llevárselos adheridos a su piel. Una mortaja de abrazos.

Se encontraba ante el último punto. Quizá el más complejo porque tenía que movilizar a un número de personas importante. Congregarlas en un lugar lo suficientemente amplio y conseguir incluso que algunas de ellas se desplazaran desde otras ciudades. Algo complicado por las fechas que eran y porque no todo el mundo podría hacerlo. Pero ella no dejaría a nadie fuera de uno de sus sueños.
Habló con un amigo que tenía un local en una zona de marcha en la ciudad. Una sala de conciertos en la que era más que probable que cupiese todo el mundo. Contrató un servicio de catering y también habló con algunas personas que se ocuparían de los detalles para la ocasión. Se marchó a casa para comenzar a enviar correos, llamadas y mensajes de todo tipo. Todo ello mantenía su pensamiento alejado de su enfermedad.

Las Navidades resultaron de lo más entrañables, maravillosas. Con el dolor camuflado, las náuseas calmadas y alternando polvorones con cigarros de hierba, las transformó, dadas las circunstancias, incluso en divertidas.
En aquellos días irónicamente se alegraba de que sus padres ya no estuvieran, porque ni ella habría soportado su dolor, ni ellos hubieran sido capaces de sobrellevar su muerte. No es que no fuera duro para los demás, pero bien cierto es que en esto la naturaleza es sabia; ningún padre debería sobrevivir a sus hijos.

La lista se encontraba literalmente finiquitada. La llevaba en el bolsillo. La sacó y miró varias veces antes de romperla haciéndola añicos para volver a guardarla en el mismo sitio, sobre el que dio unas palmaditas a modo de tranquilidad, “es el fin” se dijo para sí misma.
Se encontraba delante de la puerta del local, inspiró profundamente un par de veces, expulsando el aire por la boca. Relajó los hombros, presionó con sus manos aquellos parches que le libraban a ratos del dolor para asegurarse de que iban a aguantar, y con las dos manos empujó las puertas que la conducían hacia su último deseo mientras estaba viva. Celebrar su propio funeral.
Todas las personas que le importaban de una manera u otra estaban allí, ¡habían acudido todas! Se sentía en una nube. La música, las proyecciones sobre aquella enorme pantalla, de fotos y videos de su infancia, otras recientes…su vida pasando ante sus ojos. La comida, las sonrisas, los abrazos, los besos abrazados que a ella tanto le gusta llamar. Todo absolutamente todo era perfecto, tal y como ella había planeado. Creo que en aquellos momentos ni ella, ni los presentes eran del todo conscientes de lo que se estaba celebrando. Lo sabían, sí, pero preferían que la realidad se perdiera en algún lugar de su cerebro. Solo importaba el presente. Ante toda aquella vorágine de emociones, llegó el momento del discurso. Ella había preparado un escrito, una especie de despedida para leerla aquella tarde; la llevaba en el bolsillo de su vestido. Se suavizó la música, y las luces al igual que las miradas se dirigían ahora hacia el centro del escenario. Caminó hacia  él pasando entre todas aquellas almas, subió y con la mano apretando la hoja tan fuerte que podía sentir sus uñas clavarse en su piel dentro de aquél bolsillo, se quedó callada durante unos instantes. El silencio era tan intenso que casi se percibía el sonido de las respiraciones, de las pulsaciones, de cada garganta tragando la escasa saliva producto de los nervios. No podía hablar, estaba tan emocionada que sabía que se rompería allí mismo si pronunciaba alguna palabra. De manera que tuvo que pasar al plan B. El silencio seguía siendo el protagonista, nadie osaba decir absolutamente nada, parecía algo realmente mágico, como si hubiera una unión de palabras invisibles que recorriera cada esquina y cada recoveco de los allí presentes.
Ella miró a la persona que estaba en la cabina y le hizo una señal con la cabeza, él sabía qué tenía que hacer.
Mientras empezaron a sonar los primeros acordes de una de sus canciones favoritas, comenzaron a deslizarse por la sala algunas personas que portaban bandejas en sus manos. Todo el mundo intentaba averiguar que había en ellas, y las miraban, y se miraban ansiosos unos a otros.
Se trataba de pequeños broches y colgantes con forma de libélula. “Son para vosotros” dijo únicamente, “cogedlos” Y entonces aquellas pequeñas criaturas inertes, cobraron vida en las manos de cada uno de ellos. Sobrevolaban sus cabezas y  el cielo techado de aquél lugar se pintó de colores alados, cientos de ellos, tantos como puedas imaginar, tantos como las emociones y el amor que habitaba en su corazón por todas aquellas personas.

Llegaron a los Cliffs de Moher al atardecer, cuando el sol está cayendo sobre el océano, tiñendo de un maravilloso color anaranjado cada gota de agua en el horizonte.
El frío en Irlanda durante aquella época del año era intenso, tal y como a ella le hubiera gustado. Tan solo pronunciaron unas palabras “turas maith”, que significa en gaélico, “buen viaje” Abrieron la urna que sujetaban con las manos unidas y esparcieron sus cenizas al viento de los acantilados.



Imagen: Cliffs of Moher por Javier Sáez
Música: Bird of Sorrow de Glen Hansard



domingo, 8 de noviembre de 2015

50




       Por tratarse de la entrada número 50 al blog, he pensado que sería bonito compartir con vosotros pequeños fragmentos de algunos relatos que conforman mi libro "Canción de Invierno". Una manera simbólica de celebrar que he alcanzado "medio siglo" de publicaciones.
Espero que las disfrutéis y que estimulen vuestras neuronas lectoras y os apetezca seguir leyéndome.
La información para conseguir el libro está aquí, en el blog.
Gracias a todos los que dedicáis un espacio de vuestras vidas para pasearos por mis palabras y emociones.


  *https://www.youtube.com/watch?v=G-duuPeM2r8

                                  CANCIÓN DE INVIERNO 
                                          FRAGMENTOS
Las cosas más importantes son siempre las más difíciles de contar" S. King 

LA MAR
   Las olas, afligidas de sal, se suicidan en cada golpe contra la roca, arañando sin consuelo cada centímetro desnudo de esa dura piel. Todo se desvanece ante la arena, regando incesante su lecho cristalino y ardiente, intentando respirar a través de la tierra.


El TRAJE
   Llevo puesto el traje, el que tú me regalaste, lo llevo tan adherido a mi cuerpo que ya no distingo mi piel del tejido seductor de tu mirada.
Deseo quitármelo y no encuentro la manera (…)
Busco un hilo del que tirar para deshacer en mí tu memoria, olvidar el tejido en el que me has envuelto atrapándome, para olvidarte luego de descoser cada una de tus palabras, de tus caricias, de tus besos.


ESPÉRAME
   Te echo de menos.
       Nunca te sentí tan lejos como te siento en este momento; a pesar de los pocos centímetros que nos separan, sé que nos estás conmigo.
(…)
Tu cuerpo está aquí, puedo verlo, tocarlo, respirarlo, pero no eres tú, ya no. Tu alma está empezando a salir poco a poco de esa jaula que la mantiene atrapada: barrotes de angustia y acero.


LA PREGUNTA
   Nunca lo entendiste, ¿Verdad?
(…)
Me miro al espejo y te veo pasar ante mis ojos, rozando mi fina piel con tus labios entre las manos, que depositas en cada lugar estratégico de mi alma. Besos transparentes que se pierden entre sedas, entre las raídas sábanas de un lecho que empieza a sucumbir bajo la duda, el miedo y la razón.


CARAMELO
   Me asomo al borde de tu corazón y encuentro el deseo y la ternura de un hombre que, como un niño, se estremece ante mil sentimientos nuevos, incomprensibles desde la razón pero aptos para el alma.


FRÍO
   (…) El frío abraza los últimos despojos de su cuerpo, frías manos que violan la integridad de su ser, de ella misma, manoseando cada centímetro de piel quemada por el hielo.


AMOR
   Lo reconoces cuando la locura empieza a convertirse en tu estado natural, cuando las palpitaciones golpean la piel durante las horas y los minutos se rellenan de latidos constantes.



ACANTILADO
   (…) El horizonte se dibujaba lineal ante sus ojos y en la inmensidad del océano se dejaba llevar por los cantos de las sirenas, por los sonidos del mar en la noche, tan misteriosos como el clic que hace el sol al romper el horizonte, ¿nunca lo oíste?, es como cuando caminas por la arena pero más intenso: se rasga, se rompe, es un parto en el amanecer.


LA BRISA
   (…) Me abrazo a ti, como abrazo cada gota de agua que dibuja ríos de calma, y me dejo llevar por dos minutos de respiración profunda en tus pulmones, abiertos y repletos de bruma de mar.




domingo, 25 de octubre de 2015

VACÍO




*Tema: Anthony and the Johnsons "fistfull of love"https://www.youtube.com/watch?v=SOv5gwk1u4U

Un niño llora a mi lado.
Desconsolado.
No puedo cogerlo.
Hambre.
No tengo nada.
Solo aire.
En mi interior un hueco.
No puedo amamantarlo.
Mi vientre yermo.
Un corazón apuntalado.
El vacío que nunca será rellenado.
Ningún tipo de amor lo hará.
Miro su carita sonrosada.
Le sonrío, es mi única oferta.
Alza sus bracitos hacia mí.
La renuncia.
Sus ojos en los míos por siempre.
Llega la otra mujer.
La de verdad.
Entre sus brazos deja de parecer frágil.
Y se agarra con fuerza a su pecho.
Ella lo tiene todo.
Ahora puedo marchar.
Me llevo el vacío debajo de mi piel.
Pero él estará a salvo.
Ya no hay llanto.
Solo mis lágrimas.

* Fotografía de Velvet


sábado, 19 de septiembre de 2015

Vacaciones de vida


*Tema de Jonathan &Melissa Helser "Earth like Heaven"


Cerró los ojos un instante. Pensó que era el momento de tomarse unas vacaciones de vida. ¿Sería eso posible? Seguro que sí, tendría que existir alguna manera de hacerlo porque si continuaba viviendo, moriría.
El pulso que tiembla, el hormigueo en las piernas, las palpitaciones, la punzada en el estómago, el cerebro embotado y la lengua de trapo, eran entre otros, los primeros síntomas de que algo no marchaba bien. Así que se dedicó a buscar. Lo hacía por todas partes, en su casa, en la calle, entre los libros, en los ojos de la gente, incluso comenzó a cavar en la tierra. Pero no encontraba nada, ni una señal o marca alguna que le guiara o indicara hacia dónde ir, cómo o qué tenía que hacer. Pero no podía rendirse, ya no, ya no volvería atrás. La decisión estaba tomada y no descansaría hasta que sus vacaciones de vida fueran una realidad.
El deterioro era cada vez mayor, parecía que se hubiera acelerado el proceso. Su aspecto era lamentable, distaba mucho de lo que había sido. Huía de los espejos, de los cristales, de cualquier superficie en la que pudiera verse reflejada, pues a ella misma le asustaba verse así. Pero eso no era lo peor sino que por dentro le ocurría exactamente lo mismo. No podía verlo, pero sí sentirlo. Y lo sentía… Si no abandonaba la vida, moriría posiblemente en pocas horas.
Estaba tan cansada, tan agotada que tuvo que detenerse en el camino. Se desplomó. Cayó al suelo y por un momento creyó que era el final. Se apartó las greñas que le caían por los ojos con la poca fuerza que le quedaba y entonces miró hacia el cielo, oscuro e infinito, con cientos de estrellas que lo decoraban. Pero había una que parpadeaba de distinta forma, más bien parecía que latía. Pensó que deseaba ir allí, seguro que era un bonito lugar, tan brillante y rebosante de vida. Ya no pensaba en las vacaciones de vida ni en ninguna otra cosa; la estrella, solo veía aquella palpitante luz. Y con un hilo de voz antes de desvanecer, lo dijo: “quiero ir… quiero ir allí”
Pero no ocurrió nada.
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Supongo que estaréis esperando que ahora cuente cómo llegó a aquél maravilloso lugar. Que se había recuperado, que encontró en él lo que buscaba y todo eso tan bonito de final feliz.
Pues no. Así es, no. Porque la vida no te da vacaciones. Porque tienes que estar siempre alerta, con los sentidos abiertos, cosiéndote las costuras y poniendo remiendos. Porque tienes que ser malabarista y equilibrista para sostenerte en la cuerda floja a la vez que hablas, ríes, comes, lloras o amas. Y así un día tras otro, y otro, y otro más, hasta el fin de los días. Entonces sacarás tu maleta, tu mochila o lo que hayas estado llevando sobre tus hombros y lo vaciarás para siempre. Sí, porque al final del cuento, te mueres. La forma en que vivas tan solo depende de ti.
Recuerda los síntomas, si comienzas a sentir alguno de ellos, pon remedio antes de que sea una puta estrella lo último que veas, pues seguramente hará una eternidad que se apagó.
No hay vacaciones de vida.

* Imagen de la película " El paciente inglés"


domingo, 6 de septiembre de 2015

OPORTUNIDADES


* Fotografía: Michael Blann
* Tema: Damien Rice &Markéta Irglová " Long Long Way"

Murió. Y ocurrió así, de repente. Un día estaba junto a ella y al siguiente había desaparecido de su vida.
El color cambió, la luz se tornó oscura, y aunque el sol le seguía saludando cada mañana, ella no lo veía. El mundo a su alrededor era una sombra por la que caminaba a veces sin rumbo, otras atiborrada de pastillas. Simplemente se movía por inercia junto al resto de la gente. El vacío, ese del que hablan los poetas, resultó ser real. Tenía un agujero en su cuerpo, podía sentirlo, atravesarlo con su mano de un lado a otro; le faltaba una parte de sí misma allí en su pecho. En verdad ella parecía la muerta.
Su aspecto triste y desaliñado, con aquellas manchas moradas que ya casi rozaban sus mejillas en las que sus ojos se habían hundido y perdido, daban a su rostro tal inexpresión que no parecía humana. Esa mirada perdida; quién sabe qué era lo que veía o intentaba buscar. Su delgadez extrema delataba cada hueso de su cuerpo a pesar de la ropa. El aire entraba en sus pulmones por castigo, vivir era una carga. Pero allí estaba día tras día, entre abrazos que se le caían del cuerpo y cientos de palabras de ánimo y apoyo que se le antojaban complicados jeroglíficos que descifrar. Decidió dejar de sentir por completo. No había un mañana, ni un presente, tan solo existía una vida de recuerdos junto a él. Algo a lo que asirse como lo hace un náufrago a su salvavidas, con las únicas fuerzas que te quedan en un momento así, fuerzas que se multiplican por mil. De manera que ella estaba tan aferrada a sus recuerdos que, un día se dio cuenta de que se había convertido en ellos. Así la vida tenía algo más de color, aunque un poco desteñido y con olor a rancio, pero ella vivía o al menos pensaba que lo hacía. Así que de ésta forma fue pasando el tiempo, el cual avanza sin piedad y en esta ocasión sin ella, pues de su cuello salía como una prolongación de su piel, la soga del pasado.
Pasaron los años y la vida transcurría con cierta normalidad. Poco a poco había sido capaz de unir los dos espacios temporales y el pasado se convirtió en parte de su presente.

Una tarde a finales de primavera, cuando los días alargan y se respira ese ambiente que parece hipnotizar a todo el mundo con la vuelta del buen tiempo, su vida estaba a punto de cambiar.
Volvía a casa caminando, la temperatura invitaba  a ello. Refrescaba todavía, una ligera brisa movía las copas de los árboles, y  aunque aún no se veían nubes en el cielo, el aire estaba impregnado de olor a lluvia. Y entonces ocurrió. El sol del atardecer que apenas asomaba en el horizonte al fondo de la avenida, con sus diferentes tonalidades rosadas, le daba de lleno en los ojos y no podía ver con claridad; pero una figura masculina que le resultaba familiar andaba directa hacia ella por la calle. Si hace años respirar era un suplicio, en ese momento lo que verdaderamente necesitaba era aire, todo ese aire que durante todo éste tiempo había carecido de interés, ahora era vital.
¿Era aquello posible? ¡Era él!, el amor de su vida que falleció años atrás, estaba ahora de pie justo delante de ella. La miraba a los ojos fijamente, sin apenas pestañear, con el semblante serio, tal y como solía ser él, pero siempre con esa luz especial que había en su mirada  y solo ella era capaz de captar. Levantó el brazo derecho y muy sutilmente le acarició su rostro de porcelana, ahora más blanco si cabe, dibujando una tenue sonrisa.
­­-Hola chiquina -dijo. Ella se desvaneció y en ese preciso instante, comenzó a llover.
Cuando abrió los ojos estaba entre sus brazos, la llevaba en volandas como si de una pluma se tratase. Y caminaba sin dejar de mirarla. Con seguridad y paso firme. Ambos estaban calados hasta los huesos. Ella agradecía aquella lluvia, era reparadora; el agua que resbalaba por su rostro, de alguna manera le decía que aquello que estaba sucediendo era real. Se miraban sin decir nada, solo sonreían, lo hacían con sus labios, con sus ojos, con sus manos, con su cuerpo. La felicidad de aquel increíble acontecimiento, solo se podía explicar con la complicidad de sus miradas.
Él se paró de repente, la bajó despacio sin apenas dejar de abrazarla, le cogió el rostro entre las manos y la besó bajo la lluvia. Quizá el tiempo se paró, quizá pasó una eternidad, o probablemente fue muy breve. Pero aquél beso encerró todos los que antes se habían dado, se convirtió en uno, en el único. Sus labios soldados por la pasión, no volvieron a separarse jamás.
Nunca se preguntaron qué había ocurrido, tenían miedo de saber, de hacerse preguntas para las que ninguno de los dos tenían respuestas. Dejaron correr todo aquello, igual que la lluvia que sin más cayó del cielo el día de su reencuentro.
Pensaron simplemente que, la vida les había otorgado una nueva oportunidad. Y así fue como vivieron durante muchos años, disfrutando cada instante como si fuera el último, amándose locamente. Riendo siempre, llorando solo lo justo y necesario. Pues ya habían llorado bastante hace tiempo. Se dedicaban a cuidar el uno del otro. A disfrutar de ellos mismos, de lo que ahora tenían, de todo aquello que les fue arrebatado.
Nunca volvieron a separarse, incluso marcharon juntos cuando llegó el momento de bailar abrazados bajo la lluvia.



domingo, 30 de agosto de 2015

CAJA CORAZÓN

*Sting - Shape of my heart

https://www.youtube.com/watch?v=fplngx36-Po


          ¿Sabéis cómo funciona un corazón? Es sencillo. Se trata de una bomba con una acción impulsora que proporciona a la sangre la fuerza necesaria para repartirse por el resto del organismo. A ésta acción se le llama latido. El corazón produce entre 50 y 100 de estos latidos por minuto. Existe una arteria, la “aorta” que es la más gruesa e importante porque sobre ella recae ésta función. Existen otras arterias y venas que también son obviamente necesarias en el funcionamiento de dicho órgano.
Si alguna vez habéis sentido un doble latido, entonces entenderéis rápidamente de qué voy a hablar. Dos corazones latiendo en uno. Una vida dentro de otra vida, piel con piel fundidas entre células. Acoplar un corazón dentro de otro no es tarea fácil. ¿Quién entra dentro de quién?... ¿cómo se produce ese acople?
Son decisiones que no toma el propio individuo, sino que se producen sin más. Un día despiertas y sientes como hay otro corazón dentro del tuyo. Se han unido cada una de sus partes, de sus aurículas y ventrículos; venas, arterías, todas funcionando como un guante acoplado a una mano que maneja tus emociones. ¿Presionando y soltando a su antojo? No, aquí el cerebro toma el relevo y se encarga de que no sientas todo aquello que la vida podría tener reservada para ti. Esa caja en el banco de datos de la industria vitalicia en la que se guardan tus sueños e ilusiones. En realidad, es tuyo, te pertenece pero existe una contraseña que tienes que ser capaz de averiguar para conseguir dicha caja. Posees toda una vida para conseguirla. Cuanto más tardes, menos tiempo te queda… y con ello menos tiempo de felicidad.
Hay muchos casos en los que se trata de una palabra, otros en los que es una combinación numérica. Otras incluso una mezcla de ambas. Pero hay otros en los que encontrarla no es tan fácil, ya que se nos ponen delante cientos de combinaciones erróneas y eso crea un caos en nuestra mente. Hay personas que se pasan toda la vida buscándola sin solución alguna, y son desdichados hasta el final de sus días. Otros en cambio son afortunados y dan con ella al comienzo de sus pocas horas, días, semanas, o meses en el mundo.
El ser humano es un buscador. Desde los tiempos más remotos ya lo hacía. Alimento, cobijo, pareja…y ahora lo que impera en estos tiempos es la maldita felicidad.

Y somos bombardeados por todos los medios posibles sin descanso alguno...“La Felicidad” Aquella emoción ligada estrechamente a ese sentimiento llamado  “Amor”…
La perdición y condena de cualquier ser humano: la búsqueda.
Os deseo mucha suerte a todos, de verdad. De "corazón"...
Espero que encontréis ese órgano que se acople al vuestro, que lata al unísono, aunque sea por un corto espacio de tiempo. ¿Dos días quizás?
Sentir uno dentro del otro, es como abrir esa caja de Pandora bajo llave en el banco de las emociones.
Nos vemos en la puerta si queréis…yo estoy dispuesta a atracarlo. Con la cara descubierta, sin máscaras, con mis derechos a sentir antes de morir.
¿Venís?


*Imagen encontrada en internet. Desconozco autor.




martes, 18 de agosto de 2015

JET LAG



*Damien Rice "I Remember"
https://www.youtube.com/watch?v=j6ud_F4cNDI




Miro al cielo y hago cruces en el viento, tantas que se unen como muñecos de papel recortados por un niño. Y giran en torno a mí, haciendo un corro. Un tiovivo de emociones y risas. Algunos lloran, pero no sueltan sus manos; esas que he creado con las aspas de una cruz invisible. "¿Son de verdad?" Giran tan rápido que no distingo sus caras, ya no sé quién llora y quién ríe, aunque lo que verdaderamente veo es una gran sonrisa que danza a mi alrededor; que gira, gira, gira tanto que me desplomo. Caigo sin red desde el cielo. Ésta vez sí, me dejaré caer...seguiré cayendo.
Es posible que todos estéis esperando que diga "hasta que tus brazos me cojan y me abracen para siempre..." o algo así.
No, eso no ocurrirá. Ésta vez deseo una red de palabras allá abajo, las palabras que llevo tanto tiempo deseando escuchar. Aquellas palabras que cosen y cierran heridas. Palabras que unen, palabras que hablan, que cantan. Palabras que acunan, palabras que ríen, que lloran. Palabras que dibujan cielos y mares. Palabras que hacen daño y curan. Palabras que aman, palabras que desean, las que apasionan, las que abrazan, las que son sensibles y también impasibles. Palabras que tu corazón grita y llegan al mío al son de latidos. Palabras que crean vida, palabras que también saben qué es la muerte. Las palabras que al fin y al cabo hacen que cada día vivamos y muramos un poco, pero siempre caminando, experimentando, y por qué no, a veces incluso mirando atrás. Es posible que un día olvidaras algo importante para seguir adelante. Palabras que no puede llevarse el viento porque están unidas a tu voz, a la mía. Siempre lo estuvieron. Una sola voz.
Palabras, sí. Aquello que antecede a los hechos. Actos verbales.
Es posible que después, sin más, lleguen por sí solos aquellos brazos y con ellos los abrazos... es posible que llegue todo, quién sabe. Y me quede allí para siempre. Pero solo quizá...
Solo es un 18 de agosto cualquiera.



                                                                                            * Imegen de la película: "To The Wonder"


martes, 11 de agosto de 2015

INFINITO


* Dinah Wasshington " I'll close my eyes"

Corro de nuevo hacia un paraje desconocido, con la misma vulnerabilidad que te proporciona la desnudez. La boca cosida para que no se escapen las palabras y los ojos bien abiertos fotografiando escasas imágenes en mi retina. Extendidas las manos en la semioscuridad para buscar, para tocar, quizá para no chocar y caer. Sombras que se ciernen sobre mí, sobre lo que ayer creí mi vida y hoy ya no sé si realmente me pertenece. "¿La quieres?" Quizá mañana te la de para siempre; quizá mañana sea un lugar donde escapar juntos para no volver jamás.
Sigo con los ojos abiertos, intento vislumbrar algo conocido. No hay nada familiar, el infinito es un lugar insondable fuera de mi alcance. Deseo marchar allí. Tengo el presentimiento de que es posible que te encuentre. "¿Me esperas?" Deja la razón y trae contigo un poco de locura. Haremos nuestro plato favorito, lo inventaremos mientras dejamos que ese lugar desconocido nos invada. Cerraremos por fin nuestros cansados parpados y podremos definitivamente juntar nuestras manos y unir nuestros cuerpos en un abrazo inacabable, en un lugar que no existe. En el infinito. Dicen que allí todo es posible.
Voy, ahora, ayer, mañana…espérame, ya llego.